Un buen profe (especie protegida)- Economía.
Imaginad dos clases juntas. Dieciséis, diecisiete, dieciocho años. Última hora. Hace frío en el aula, caras de hambre y de sueño.
La mayoría de los profesores no pueden contra esto. Excepto mi súper-profe de economía, que consigue que una asignatura que es un verdadero coñazo por sí sola (¿oligopolios, compradores, oferta, demanda, subidas de precio, hipotecas y dinero mezclados con matemáticas y política..?) sea divertida e interesante.
Y quizá algún observador se podría preguntar qué tiene que ver el novio de Iris o el de Bárbara (si es que tienen, pero siempre salen en la conversación) con Inditex. Pero tienen que ver más de lo que parece cuando se trata de mi profesor. La mayor parte de la clase no hacemos más que reír, pues es muy divertido, siempre haciendo bromas y tal; además, no es como Historia o Filosofía, donde hablamos de gente que fue deborada por los gusanos hace un siglo o dos, si no que los ejemplos de lo que estudiamos están a nuestro alrededor. Mi móvil y la factura de teléfono de mi padre sirven para ejemplificar; la estafa cometida por los padres de una compañera, y comentada sin darse cuenta, es otro genial ejemplo; lo que hicimos el viernes pasado es el mejor, últimamente. Cualquier bar que haya por Guadalajara y Alcalá sale a colación en nuestra clase, igual que la mayoría de tiendas de ropa. Claro que me tengo que dar una vuelta por el Corredor, que hay algunas cosillas que mencionan que no las conozco, pero quitando eso..
Y mejor aún es cuando empiezan a mencionar marcas "de las caras", y a diferenciar los precios de Armani y de Giorgio Armani (ni siquiera sabía que eran cosas diferentes) y descubrimos que el profesor sabe más sobre ropa que la más pija de la clase. Pero también sabe más de medicina que los de ciencias, más de TV que los directores de TV1, más de política de Chávez (oops.. hay quien opinará que esto no es nada sorprendente), más de actualidad que los redactores de El Pais, más de bares que el más borracho de nuestro curso, más de adolescentes que los psicólogos del instituto.. En serio, es la hostia. No sé qué coño habrá estudiado este tío, pero debía de tener unas asignaturas muy completitas, para saber un poco sobre todo...
Y no todo es risas, no. Por que nos encanta esta clase -es divertidísima, sí-, pero también trabajamos muchísimo. Copiamos una gran cantidad diaria de apuntes, y al salir de esa clase a mí, personalmente, me duele la mano. Pero me gusta: no cambiaría economía por NADA. Espero que el próximo año me siga dando este hombre. Estoy segura de que pocos profesores hacen la economía tan interesante como él..








Peperoncino dijo
Hace unos años tube un profe de economia tambien muy copado. Esa asignatura me sirvio mucho para conocer como funciona este mundo...y mucho se lo debo a ese profe que se cansaba para que cada alumno de la clase aprendiera algo...
Saludos!!!
20 Noviembre 2007 | 06:53 PM